[Intro] El taller huele a madera mojada, a cable quemado, a noche pasada. En medio del polvo, Nuria me espera: “Perdimos muchas casas. Queda una puerta.” [Verse 1] El dueño es un viejo mecánico, Abel, cerró por la espalda, no por alquiler. Nos presta seis meses el bajo vacío, “después ya veremos, depende del lío”. Traemos dos mesas, pintura y jabón, Malik una hornilla, Inés un tablón. No es sede brillante ni casa segura; tiene goteras, frío y una cerradura. [Pre-Chorus] Pruebo por juego la llave de ayer, entra en un armario que nadie logró abrir. Gira despacio, cede la madera; dentro hay herramientas, facturas y cera. [Chorus] Queda una puerta, queda una labor, un cuarto pequeño para una voz mayor. Queda una puerta, no promete vencer, pero deja que el barrio se vuelva a conocer. Cuando todo se cierra por deuda y oferta, juntamos las manos: queda una puerta. [Verse 2] Colgamos el mapa sobre la pared, debajo los nombres que pudimos rehacer. Una abogada explica contratos y plazos, dos jóvenes cuidan a cuatro muchachos. Tomás manda un audio desde las afueras: “Guardadme un rincón y regad la maceta”. Pongo su planta junto al ventanal, una hoja nueva empieza a levantar. [Chorus] Queda una puerta, queda una labor, un cuarto pequeño para una voz mayor. Queda una puerta, no promete vencer, pero deja que el barrio se vuelva a conocer. Cuando todo se cierra por deuda y oferta, juntamos las manos: queda una puerta. [Instrumental Break] [La guitarra de doce cuerdas invierte el motivo frigio antes de que entren batería y guitarras graves.] [Bridge] Comprendo por fin lo que dijo mi madre: una casa no cabe en ninguna llave. Pero una llave puede guardar decisión, abrir un armario, prestar dirección. No recuperamos el cuarto de ayer; creamos un sitio desde donde volver. [Build-up] Pegamos carteles en cada farol: “Asamblea abierta, sábado a las dos”. No hablamos de gloria, revancha ni guerra; hablamos de renta, cuidados y tierra. [Final Chorus] Queda una puerta, queda una labor, un cuarto pequeño para una voz mayor. Queda una puerta, quizá cierre después, pero mientras esté abierta sabremos qué hacer. Que venga la lluvia, la carta, la oferta; guardamos los nombres detrás de esta puerta. [Outro] Apago la hornilla, no apago el local. Una lámpara queda mirando al portal. La llave descansa colgada de cuerda; por primera vez abre algo que nos queda.